Un mecanismo tributario para incentivar inversiones con sostenibilidad ambiental

Julio 7, 2021 - 08:00

Sheryl Paola Acosta Crow *

Ciertamente, vivimos en una época donde la preservación del ambiente, la prevención del daño ambiental y el agotamiento de recursos naturales son fundamentales para alcanzar un entorno sano, consciente y responsable.

En este sentido, la política fiscal ecuatoriana tiene como objetivo específico generar incentivos para la inversión en distintos sectores de la economía, para la producción de bienes y servicios social y ambientalmente aceptables. Es por ello que aras de estimular la implementación de estas acciones de eficiencia ambiental, nace un mecanismo tributario que premia la sostenibilidad ambiental empresarial.

El marco normativo de las inversiones se caracteriza por contar con un amplio catálogo de incentivos tributarios. Estos beneficios atienden a distintos parámetros de aplicación, tales como reducción del impacto ambiental negativo, innovación tecnológica, entre otros. Ahora bien, ¿cuál es el mecanismo tributario que premia a las inversiones con consciencia ambiental?

El Código Orgánico de la Producción, Comercio e Inversiones reconoce un incentivo fiscal de aplicación a todas las inversiones que se ejecuten en el territorio nacional y que aporten a la reducción del impacto ambiental. Este incentivo consiste en aplicar deducciones adicionales para el cálculo del impuesto a la renta.

¿En qué consiste esta deducción adicional? Este beneficio ataca al gasto de depreciación anual de un activo fijo (maquinarias, equipos y tecnologías). Con el propósito de determinar la base imponible de este tributo, es posible deducir el 100% adicional de los gastos e inversiones que correspondan a la adquisición e implementación de estos activos fijos que aporten a la reducción del impacto ambiental.

A través de este mecanismo tributario, las empresas que realizan inversiones con una visión de sostenibilidad pueden alcanzar un retorno efectivo de su inversión y a la vez obtener un alivio económico anual. Este beneficio resulta en la reducción de la base imponible para calcular el impuesto a la renta. Significa, básicamente, generar una reducción en el pago de este tributo.

Este es un beneficio tributario que el Estado, en cumplimiento con su política fiscal, ha implementado a fin de garantizar un modelo sustentable de desarrollo productivo. Y de esta forma, permitir que las empresas, en la ejecución de sus actividades económicas -con una visión ambiental- puedan aplicar este incentivo que resulta en importantes ahorros anuales.

 

(*) Abogada Asociada M. Bodero & Asociados.

 

 

Imagen
Revista Gestion