“Lo que se necesita es enfocarse en competitividad y productividad para exportar”

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“Lo que se necesita es enfocarse en competitividad y productividad para exportar”

Octubre 9, 2018 - 08:20

El presidente ejecutivo de la Asociación de Industriales Textiles del Ecuador, Javier Díaz, explicó a GESTIÓN el panorama del sector, que perdió competitividad a partir de las normas restrictivas del anterior Gobierno y cuyas cifras de crecimiento han sido bastante fluctuantes, como se explicó en el artículo El sector textil, una mina de oro a la que le urge potenciarse. Hoy el gremio exige normas claras para apuntalar su producción internacionalizarse, no esperan dádivas, solo un trato justo, al igual que otros sectores.

¿Cómo se encuentra el sector textil? Las exportaciones en el primer semestre aumentaron 5,8 %, ¿se espera que la tendencia continúe?

De alguna manera este aumento es una gran noticia después de haber tenido varios años de decrecimiento, antes se tenía exportaciones por $ 160 millones y el año anterior fue de $ 94 millones, se debe esperar la cifra hasta el final de año, sin embargo, esperamos que la tendencia se mantenga hasta diciembre, alcanzando al menos los $ 100 millones de exportación. Lo que es un hecho es que todavía no se ha recuperado competitividad para exportar más productos textiles, el crecimiento se da en tejido plano, prendas de vestir de punto, pero existe una caída en otros productos textiles que no son los tradicionales, lo cual muestra cierta inestabilidad.

Es importante destacar que la tendencia en exportaciones de ropa se mantiene constante y debe tomarse en cuenta que existe una gran diferencia entre exportar hilos y exportar ropa, pues se generan alrededor de $ 13 de valor agregado más al exportar productos elaborados.

 

¿Por qué se produjo la reducción de las exportaciones los últimos años?

Hay dos grandes factores:

  • Uno interno que es una pérdida de competitividad. Ecuador se encareció para producir a partir de las medidas del anterior Gobierno en términos de política laboral, tributaria, complicación de trámites, lo cual implica costos, costos en el manejo operativo, por ejemplo, el ambiental.
  • El segundo factor es que los mercados a los que se exporta devaluaron su moneda y también la apreciación del dólar puso al sector en desventaja, lo cual también está ocurriendo en este año por devaluaciones en Argentina y Brasil, eso causa preocupación.

El principal factor de pérdida de exportaciones en los últimos años se produjo por la pérdida de espacio en el mercado colombiano debido a que de por sí el Ecuador se encontraba caro para producir, y sumado al factor de tipo de cambio, nos dejó fuera.

Un factor adicional es que las exportaciones tenían una tendencia al alza hacia los Estados Unidos hasta aproximadamente el año 2010, 2011, sin embargo, cuando el Gobierno anterior decide renunciar al Atpdea (Ley de Preferencias Arancelarias Andinas) sin sustituir ese anuncio con ninguna negociación o acuerdo comercial, las exportaciones hacia ese lugar se estancaron y ahí había una tendencia de crecimiento importante.

Actualmente se está intentando revertir esa situación dado que hay una mejor relación entre los Gobiernos, además se está a la espera de certificados de abono tributario para los exportadores a EEUU y en el caso del sector textil este mercado es muy importante porque este país es el mayor comprador de ropa en el mundo, se tiene la capacidad logística de exportar hacia el lugar, además que los productos de aquí se acoplan a la demanda de ciertos lugares en el país.

 

El sector textil se ha caracterizado por fluctuar con el pasar de los años, algo que en general en la manufactura ocurre, ¿por qué se da en el sector textil y cómo solucionarlo?

Es cierto, el sector ha sido inestable, sin embargo, también se debería analizar cómo se realiza el cálculo de las estadísticas puesto que existen saltos y caídas que no terminan de cuadrar. Es interesante analizar, por ejemplo, en el período 2009-2010, que fue período de salvaguardias,  la producción sube, y en 2014-2015, nuevamente con salvaguardia, la producción baja, lo cual nos indica que no existe un efecto claro, por lo cual concluimos que el modelo proteccionista no sirve. Adicionalmente, este tipo de medidas incrementan el contrabando.

A partir de 2013 el sector sintió un deterioro en la economía ecuatoriana, si bien la producción aumenta, las ventas no lo hacen, por lo que se estaba ofertando más de lo que el mercado necesitaba, por lo cual la producción continuaba cayendo, pero la caída de los últimos años se produce por una economía que no ha estado saludable, los sectores de manufactura son similares si es que dependen en gran medida de la demanda interna del país.

Un problema que existe es que el consumidor, cuando está en mala situación, deja de comprar ropa y prioriza salud, alimentación, educación, el arriendo… lo cual afecta en mayor medida a nuestro sector. En buenos tiempos, el sector textil se encontraba en el top 4 de preferencias del consumidor, pero cae al octavo puesto o más cuando la situación no es tan buena, cosa que no ocurre con productos de primera necesidad.

Cabe destacar que el sector ha sido el segundo que mayor VAB aportó desde el periodo de dolarización hasta 2017, con $ 12.400 millones al PIB industrial siguiendo al de fabricación de sustancias químicas, lo cual indica que es una industria sumamente importante, también el número uno en empleo pese a que la informalidad se apoderó del sector.

 

Si es que el proteccionismo no es un sistema viable para el sector, ¿cómo posicionarse internamente y cómo llegar a mercados internacionales?

Es importante aclarar que una cosa es proteccionismo y otra es control, el proteccionismo porque sí, es decir imponer aranceles, trabas sin ningún análisis, no funciona, y menos aún en un mercado pequeño como el nuestro, tampoco por eso se debe dejar ingresar cualquier cosa que puede incluso poner en riesgo la salud o engañar al consumidor, nuestra posición siempre es encontrar un punto medio: formalizar las importaciones, competir en una cancha nivelada para todos.

Lo que se necesita es enfocarse en competitividad y productividad para exportar, lo cual es complicado puesto que a nivel internacional existen megaproductores que son básicamente los productores asiáticos. En la exportación, por lo general, el margen de ganancia no es muy alto, lo cual obliga a competir en precios.

Se debe recuperar el mercado interno con reglas claras, controles claros, combatiendo el contrabando y fortaleciendo las compras públicas, de esta forma el sector se fortalecerá y podrá mejorar las exportaciones; además, hay que especializarse, es muy difícil competir en volumen, para lo cual es necesario prepararse, formar clusters, estudiar los mercados exteriores para saber qué demandan los potenciales consumidores.

 

Respecto al tratado con la Unión Europea se observa un aumento de las exportaciones a España, ¿pero qué ocurre con el resto de países y qué se espera de este acuerdo comercial?

La situación de España muestra que el crecimiento se produjo a partir de dos productos, sin embargo, los otros se mantuvieron constantes y con cantidades pequeñas. Con Europa se tiene una gran oportunidad, pero no se conoce muy bien al mercado, ha faltado un poco de iniciativa propia y apoyo de ProEcuador para la inteligencia de los mercados. El consumidor europeo es complicado, existe una realidad en España, otra en Italia, otra en Bélgica y las reglas de juego en cada país son distintas, por lo cual es difícil entrar de golpe al mercado, existen empresas que ya se encuentran exportando a esos lugares, pero no dieron un salto a partir del acuerdo.

Ciertas empresas están buscando realizar ventas spot de productos de alto valor agregado en nichos interesantes. La gran apuesta en Europa es entrar a los mercados de nicho, sin embargo, la producción actual no está enfocada en ese sentido. Se necesita el apoyo de estudios y hay señales de que sí se puede mejorar y se lo va a hacer en el mediano plazo.

 

¿Qué apoyo podría darse por parte del Estado y cómo no volverse dependiente de este apoyo?

El Ecuador debe buscar que el apoyo a la producción en competitividad sea permanente, con lo cual no me refiero a un tema de subsidios, esto puede ser una ayuda perniciosa y podría hacer que se oculte las falencias productivas del sector en el subsidio.

Hay que buscar una buena política laboral, mejorar la política tributaria haciéndola más competitiva, política ambiental competitiva, simplificación de tramitología, es decir, las entidades públicas de control y permisos deben ser eficientes y finalmente la parte más delicada son los subsidios donde se debe decidir en qué, para quién y por cuánto tiempo ofrecer el subsidio.

Por otra parte, existen dos insumos fundamentales para la industria que transforma productos: combustibles y energía eléctrica, lo que se quiere es que se nos cobre el precio justo, que se transparenten los costos y que se cambie la fórmula de determinación de los precios de los combustibles, lo mismo para la energía eléctrica, pues en la tarifa diurna se está pagando aproximadamente $ 0,093 el kilovatio y en la nocturna $ 0,043 y esta última esta tarifa es excelente, sin embargo, esto solo beneficia a la empresa que trabaja 24 horas al día, existen empresas que han ahorrado hasta 15 % en gasto de energía. Se tienen dudas de los $ 0,093 pues no se sabe cuál es la tarifa óptima, puede haber momentos en que lo óptimo sea reducirla para fortalecer la competitividad, claro que este subsidio tampoco debería ser eterno.

Otro punto en el que no nos encontramos de acuerdo es que a ciertas industrias se les dé beneficios y a otras no, a final de cuentas todos aportamos con divisas, otros frenamos las importaciones, exportamos y generamos encadenamientos. Si un sector tiene exoneración para importación de maquinaria, entonces todos deberíamos tener los mismos beneficios. Lo mismo en materias primas no producidas en el país.

Existe otro punto que es la política de comercio exterior donde el Gobierno sí está trabajando, sin embargo, se debe abrir a otros mercados como EEUU, Canadá, México y ciertas economías centroamericanas. El resto está en manos del empresariado, no se puede esperar que todo se nos dé, el empresario debe seguir en su labor de invertir, arriesgar, innovar y formar a su gente.

 

¿Existe cierta desventaja de los pequeños productores frente a los grandes?

El sector textil se calcula que tiene alrededor de 450-500 personas registradas jurídicamente y más de 7.000 en artesanía, EPS y tal. Sin embargo, la empresa más grande del Ecuador es una empresa pequeña en el mundo por lo que en realidad no se compite entre empresas ecuatorianas, sino con las grandes extranjeras, se necesita que las empresas pequeñas se conviertan en medianas y luego en grandes, al menos bajo la categorización ecuatoriana. Es necesario cambiar la lectura de que ser pequeño es mejor.

El empresario pequeño no quiere ser grande porque implica muchas más cosas que complican los procesos, la cual es una visión de muchos empresarios atada a que crecer implica otros problemas. Hoy por hoy sí hay empresas grandes que tienen una posición que les permite ajustarse mejor que los pequeños productores.

 

¿Cuál es la visión del sector en el mediano y largo plazo?

Nosotros apuntamos a mejorar la productividad y competitividad con la visión de internacionalizarnos, lo cual empieza desde lo básico que es incrementar exportaciones, también tener canales de distribución afuera y ampliar la producción en el exterior, en este sentido, existen empresas que ya han hecho viajes de exploración en búsqueda de alternativas, de lugares de producción que les faciliten las labores logísticas de exportación.

El mercado interno siempre será importante, sin embargo, la visión va para los mercados externos. Se busca que las exportaciones aumenten de $ 48 millones a $ 300 (millones) y posteriormente a $ 500 (millones), lo cual es realizable pero depende de todos los factores mencionados y de la política pública para potenciar la industria.

Adicionalmente se puede observar en importaciones que existe un actor llamado China, que en lo que va de 2018 acapara 44 % de importaciones a un valor promedio de importación de $ 3 por kilo; Colombia que es el segundo, con un valor de $ 9, lo cual hace que la producción nacional caiga y las empresas salgan del sector formal y el empleo se deteriore. Desde China se importa producto terminado y no insumos, adicionalmente existe un nuevo actor que es la India, lo cual indica también la vulnerabilidad del sector en mercados internacionales. El mercado asiático está metiendo al país producto barato en grandes cantidades, por otra parte, los países de nuestra región representan 25 % de importaciones en cantidades moderadas a precios con los que se puede competir.

Por: Sebastián Rodríguez

 

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